Si bien hace un año comentábamos que el 2009 sería el año de la crisis, donde incluso nos atrevíamos a predecir una tasa de desempleo entorno al 15% (que a la postre, a resultado quedarse corta), a estas alturas parece complicado encontrar un adjetivo acertado para definir como será el 2010. Lo que parece que será casi seguro, recurriendo a una definición en negativo, es que los datos no invitan a pensar que será el año de la recuperación, contrariamente a lo que ocurrirá a muchos de nuestros principales socios europeos.
Esta situación es planteada en el ya tradicional número de fin de año “The World in
Pero si hay un tema realmente preocupante es el relativo al desempleo en el seno de la economía española es el relativo al paro, el cual, según cita la revista económica literalmente, “se disparará durante el
Por último, no quería dejar de hacer mención al tan en boga tema de la presidencia europea asumida por España a través de nuestro presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero. Europa, según creo, ha aportado un toque de seriedad a nuestro país, haciendo posible, por ejemplo que, en una crisis como la actual, no hubiésemos resuelto el problema como se solía hacer antes, al estilo de una “República Bananera”: devaluando la moneda y creando inflación. Pues bien, a ese toque de seriedad externo se debe responder con otro tanto interno: estar en el tren debe suponer aportar con una maquinaria cuyo engranaje funcione, para el que se requiere un gran esfuerzo inicial, pero con el que se asegure funcionamiento a largo plazo; no basta con cachivaches experimentales que, bien funcionan hoy, bien dejan de funcionar mañana.



